Daniel Hernández Sánchez

Este 18 de agosto, el presidente Donald Trump recibió en Washington al presidente ucraniano Volodímir Zelensky, luego de su reciente cumbre con Vladimir Putin en Alaska. Esta reunión marca un momento decisivo en los intentos de negociar una paz duradera entre Rusia y Ucrania.

Trump ha suavizado su postura anterior en pro del cese al fuego inmediato, ahora proponiendo un acuerdo directo para resolver el conflicto. Sin embargo, ha respaldado implícitamente las exigencias de Rusia, que incluyen el control de Donetsk, Luhansk y Crimea, y ha afirmado que Ucrania no podrá unirse a la OTAN.

Zelensky estuvo respaldado por importantes figuras europeas presentes en Washington, como Emmanuel Macron (Francia), Keir Starmer (Reino Unido), Friedrich Merz (Alemania), Giorgia Meloni (Italia) y Ursula von der Leyen (Comisión Europea). Ellos insistieron en que cualquier paz debe basarse en garantías de seguridad sólidas, y no en concesiones territoriales.

En la cumbre también se habló de proporcionar a Ucrania garantías de seguridad al estilo de la OTAN. Mientras tanto, la cancelación de la idea de un cese al fuego anticipado genera preocupación, ya que puede legitimar demandas rusas sobre territorio ucraniano. Zelensky, por su parte, reafirmó que la paz debe construirse sobre los principios de integridad territorial y protección real.