Angel Gabriel Rivera Martinez

Este 5 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó una estrategia financiera integral destinada a rescatar a Petróleos Mexicanos (Pemex) y garantizar su viabilidad a mediano y largo plazo. El plan contempla la creación de un vehículo de inversión de 250 mil millones de pesos —unos 13 mil millones de dólares— respaldado por Banobras, la banca de desarrollo, la banca comercial y el público inversionista, con garantía del gobierno federal.

El objetivo principal es dotar a Pemex de liquidez para cubrir vencimientos de deuda y pagos a proveedores durante 2025 y 2026, mientras se financian proyectos estratégicos enfocados en incrementar la producción y avanzar hacia la autosuficiencia energética. La meta es que para 2027, Pemex no requiera más apoyo de la Secretaría de Hacienda y opere con recursos propios, reduciendo su deuda a 77,300 millones de dólares para 2030.

Como complemento, el gobierno emitió notas pre‑capitalizadas por 12 mil millones de dólares, elevando su emisión gracias a alta demanda internacional. Esto permitió ampliar la liquidez operativa y mejorar el perfil crediticio de Pemex. Se espera que la deuda total financiera pase de 98,800 millones de dólares actualmente a 88,800 millones a fines de 2025.

El director general de Pemex, Víctor Rodríguez, señaló que los recursos serán destinados al desarrollo de yacimientos clave como Zama y Trion, la construcción de tres gasoductos, el relanzamiento del sistema petroquímico y la aspiración de alcanzar los 1.8 millones de barriles diarios en producción. Por su parte, la Secretaria de Energía, Luz Elena González, subrayó que las reformas incluyen la producción de litio a partir de salmueras y la construcción de plantas de cogeneración con eficiencia superior al 80%.

Este plan representa un cambio significativo respecto a estrategias anteriores: no habrá subsidios permanentes ni transferencias sistemáticas del erario. El enfoque es operativo, técnico y sostenible, con la esperanza de recuperar la rentabilidad y autonomía de la empresa pública