Autor: Daniel Hernández Sánchez

El Senado de la República se manifestó de manera contundente en contra de la iniciativa presentada por algunos sectores para imponer un impuesto del 5% a las remesas que reciben millones de familias mexicanas. Legisladores de diferentes bancadas coincidieron en que gravar este ingreso representaría un golpe directo a la economía popular y vulneraría los derechos de los migrantes mexicanos que, con esfuerzo, contribuyen al bienestar de sus familias desde el extranjero.

Durante la sesión, el presidente del Senado destacó que las remesas son actualmente uno de los principales motores económicos del país, superando incluso a las exportaciones petroleras, por lo que imponer un impuesto sería una medida regresiva y contraproducente. “No podemos permitir que el trabajo de nuestros paisanos sea castigado con un impuesto injusto”, señalaron.

Organizaciones de defensa de migrantes también celebraron la postura del Senado, recordando que las remesas son un salvavidas para miles de comunidades en situación vulnerable y que cualquier intento de gravarlas afectaría no solo a quienes las envían, sino a todo el país.

La discusión ha dejado claro que el consenso legislativo es proteger las remesas como un derecho y una fuente legítima de ingresos familiares, cerrando la puerta a propuestas que pretendan gravarlas.