Autor: Daniel Hernández Sánchez

El senador y presidente de la Mesa Directiva, Gerardo Fernández Noroña, salió en defensa del coordinador de la bancada de Morena, Adán Augusto López Hernández, tras los señalamientos por la designación de su exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, investigado por presuntos vínculos con el grupo criminal “La Barredora” y declarado prófugo de la justicia.

En una entrevista, Noroña afirmó que no existe ninguna investigación contra López Hernández y calificó las acusaciones como un “golpeteo político”. Comparó la situación con su propia trayectoria al denunciar a Genaro García Luna: “No hay ninguna similitud, pero ninguna es ninguna”, subrayó.

Por su parte, la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, sostuvo que “no hay nadie protegido” y resaltó que lo importante es garantizar que la investigación se lleve “hasta donde tope”, sin fines políticos. Aclaró que el senador no está obligado a deslindarse, ya que su deber es la rendición de cuentas institucional, no la imputación personal.

En contraste, integrantes de la oposición como la senadora Carolina Viggiano (PRI) y el diputado José Elías Lixa (PAN) pidieron que Adán Augusto responda públicamente sobre las decisiones del pasado y consideren que su cercanía con Bermúdez impone un deber de transparencia.

El gobernador de Tabasco, Javier May, también apuntó que Bermúdez fue identificado en su administración por nexos con “La Barredora”, aunque criticó los medios por sensacionalismo. Desde el Senado, se mencionó que López Hernández tendrá la oportunidad de rendir cuentas, si así se requiere, ante las instancias correspondientes.

El caso eleva la discusión sobre los límites entre responsabilidad política y transparencia institucional. Morena sostiene que se trata de ataques políticos sin base, y al mismo tiempo aseguran que cualquier denuncia se debe resolver con investigaciones estrictas, sin impunidad ni persecución selectiva.