Autor: Daniel Hernández Sánchez La princesa Isabel de Bélgica, heredera al trono, enfrenta una situación incierta respecto a su continuidad académica en la Universidad de Harvard debido a una reciente medida del gobierno de Estados Unidos. La administración del presidente Donald Trump revocó la autorización de Harvard para inscribir estudiantes extranjeros, lo que afecta directamente a Isabel, quien cursa un máster en Políticas Públicas en dicha institución. Esta decisión forma parte de una serie de acciones del gobierno estadounidense que acusan a Harvard de promover violencia y antisemitismo en su campus, además de negarse a compartir información sobre estudiantes internacionales con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) . Como resultado, aproximadamente 6,800 estudiantes extranjeros, que representan el 27% del alumnado de Harvard, podrían verse obligados a abandonar sus estudios o transferirse a otras instituciones. La Casa Real belga ha expresado cautela ante esta situación. Lore Vandoorne, vicedirectora de Comunicación, indicó que están evaluando el impacto de la medida y que las repercusiones se conocerán en los próximos días o semanas . Por su parte, Xavier Baert, portavoz del palacio, señaló que aún es temprano para determinar las consecuencias y que se debe esperar a ver cómo se desarrolla la situación. Isabel de Bélgica, de 23 años, inició su máster en Harvard en septiembre pasado, después de graduarse en Historia y Política por la Universidad de Oxford y completar una formación militar en la Real Academia Militar de Bruselas . Su educación ha sido cuidadosamente planificada para prepararla para su futuro rol como reina. En respuesta a la revocación, Harvard ha calificado la medida de “ilegal” y ha presentado una demanda contra el gobierno estadounidense, argumentando que la acción viola la Primera Enmienda de la Constitución y tendrá un efecto devastador para la universidad y sus estudiantes internacionales. Aunque Isabel no cuenta con privilegios especiales por su condición de heredera, es probable que posea un visado diplomático o tenga características especiales en su estatus migratorio que podrían mitigar su situación legal . Sin embargo, la incertidumbre persiste y su futuro académico dependerá del desenlace de esta disputa legal y política. Este caso destaca cómo decisiones políticas pueden afectar la vida académica de estudiantes internacionales, incluso de aquellos con estatus privilegiado. La situación de la princesa Isabel simboliza los desafíos que enfrentan miles de estudiantes extranjeros en Estados Unidos y pone de relieve la importancia de políticas migratorias que consideren el impacto en la educación y la cooperación internacional. Navegación de entradas Sheinbaum responde con firmeza ante señalamientos de Marco Rubio por asesinato de colaboradores China advierte a EE.UU.: “No jueguen con fuego sobre Taiwán”