Autor: Daniel Hernández Sánchez Durante una reciente declaración, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, reconoció un tema que por años ha sido aplazado: la sostenibilidad del ISSSTEP rumbo al año 2050. Con franqueza, el mandatario advirtió que el modelo actual del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio del Estado de Puebla requiere una transformación estructural, pues su viabilidad está en riesgo si no se toman decisiones firmes desde ahora. Este diagnóstico no es menor. El ISSSTEP brinda servicios vitales a miles de derechohabientes, y su operación futura es uno de los grandes retos del estado. Sin embargo, lo que podría leerse como una señal de crisis también puede interpretarse como una oportunidad de renovación bajo un liderazgo comprometido y capacitado, como el del actual director general Luis Antonio Godina Herrera. Godina no es ajeno a los retos de la administración pública. Con una trayectoria destacada como economista, ex vocal ejecutivo del FOVISSSTE y con experiencia en organismos nacionales de seguridad social, su perfil encarna los valores de responsabilidad, transparencia y profesionalismo que exige el momento. Su liderazgo se ha caracterizado por el impulso de diagnósticos precisos, acciones coordinadas y resultados medibles. No en vano, recientes encuestas de percepción ciudadana colocaron al ISSSTEP con una aprobación superior al 72%, uno de los niveles más altos en los últimos años. Pero el director general no está solo. Lo acompaña un equipo de primer nivel, compuesto por figuras con experiencia probada en diversos ámbitos del servicio público. Nombres como Enrique Nácer, Luis Alberto Arriaga, Antonio Hernández y Genis representan un capital humano de alto valor, con conocimientos técnicos, visión política y sentido social. Este conjunto de mentes —muchas de ellas con paso por alcaldías, cargos legislativos o direcciones estratégicas— ofrece una combinación de frescura y experiencia, clave para abordar los problemas estructurales del Instituto. Reconocer que el ISSSTEP enfrenta desafíos de gran calado es un acto de responsabilidad política. Pero afirmar que el Instituto tiene esperanza no es retórica vacía. Es una afirmación que se respalda en los nombres, trayectorias y acciones de quienes hoy lo dirigen. Si hay un momento para transformar su modelo de operación, el momento es ahora. Y si hay un equipo que puede hacerlo realidad, ese equipo ya está al frente. El mensaje es claro: el ISSSTEP está en buenas manos, y la voluntad política existe. El reto no es pequeño, pero la capacidad técnica y humana con la que cuenta el Instituto hoy es mayor. Con el liderazgo de Luis Antonio Godina y un equipo sólido detrás, el futuro puede comenzar a escribirse con esperanza, estrategia y justicia social. Navegación de entradas Noroña defiende a Adán Augusto y denuncia “golpeteo político” por caso Bermúdez ISSSTEP logra primer prótesis de cadera sin costo: liderazgo, compromiso y salud al servicio del pueblo