Autor: Andrés Cisneros A pesar del alto al fuego anunciado entre Irán e Israel hace apenas unos días, la tensión en Medio Oriente continúa escalando. Este domingo 29 de junio, el gobierno iraní denunció un ataque aéreo israelí contra la prisión de Evin, ubicada en el norte de Teherán, que dejó al menos 71 muertos, entre ellos varios prisioneros políticos y agentes penitenciarios. El Ministerio del Interior de Irán calificó el hecho como una “flagrante violación del cese al fuego” y una “masacre deliberada”. La prisión de Evin es conocida por albergar a presos políticos, activistas y periodistas, lo que ha incrementado la indignación tanto dentro como fuera del país. El gobierno de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, no ha emitido una postura oficial hasta el momento, mientras que desde Israel no se ha confirmado ni negado la autoría del ataque. Este bombardeo se da en un contexto de creciente fragilidad geopolítica, donde las hostilidades entre Irán e Israel siguen siendo altamente volátiles, incluso después de 12 días de guerra y un frágil acuerdo de cese al fuego. Organismos internacionales como la ONU y la Cruz Roja han manifestado su preocupación por la situación y han solicitado investigaciones independientes sobre lo ocurrido. Navegación de entradas Jamenei responde: “EE.UU. no logró nada significativo” tras ataques a Irán Trump visita prisión en Florida conocida como “El Alcatraz de los Caimanes”