Autor: Daniel Hernández Sánchez

El Instituto Nacional Electoral (INE) validó oficialmente este domingo la elección popular de ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), luego de una jornada marcada por tensiones políticas y confrontaciones mediáticas entre actores del oficialismo y la oposición. Con esta resolución, se confirma la legalidad de un proceso inédito en la historia democrática del país.

El presidente del INE, Guadalupe Taddei, señaló en conferencia que el órgano electoral actuó con imparcialidad, transparencia y rigor técnico. “La ciudadanía participó con madurez, y las condiciones legales fueron cumplidas en su totalidad”, afirmó. Agregó que la participación ciudadana fue del 58.3%, una cifra destacable para un ejercicio de esta naturaleza.

Sin embargo, la validación no estuvo exenta de polémica. Durante la sesión previa del Consejo General, representantes de partidos opositores expresaron su inconformidad por lo que consideran “ventaja institucional indebida” por parte de candidaturas afines al gobierno federal. También señalaron una presunta intervención del Ejecutivo en la promoción del proceso, lo cual fue negado tajantemente por las autoridades electorales.

La presidenta Claudia Sheinbaum, por su parte, celebró la validación de la elección como un triunfo del pueblo sobre los privilegios de las élites jurídicas. A través de redes sociales, escribió: “México dio un paso más hacia una justicia verdaderamente democrática. Con el voto del pueblo, estamos construyendo una Corte más cercana y más justa”.

Diversos analistas han señalado que esta validación marca un parteaguas en la relación entre los poderes Judicial y Ejecutivo, ya que los nuevos ministros tendrán un origen popular, lo cual podría cambiar la dinámica interna del máximo tribunal. La Corte ha sido históricamente un contrapeso técnico y político, y su nueva integración podría inclinar la balanza hacia una visión más alineada con el proyecto de transformación.

Organismos de derechos humanos y universidades han pedido que, pese al nuevo mecanismo de elección, se mantengan estándares técnicos, éticos y constitucionales en el actuar de las y los ministros. La legitimidad popular, advirtieron, no debe sustituir la preparación jurídica ni el compromiso con la defensa de los derechos fundamentales.

Con esta resolución del INE, se cierra una etapa de incertidumbre y se abre un nuevo capítulo en la justicia mexicana. Por primera vez, quienes integren la SCJN llegarán por voto directo, en una fórmula que aún genera debate, pero que sin duda transformará el equilibrio institucional del país.