Daniel Hernández Sánchez

En una operación de alto impacto coordinada por fuerzas federales, el gobierno de México logró el aseguramiento de 1 millón 500 mil litros de hidrocarburo presuntamente robado en el estado de Tabasco, anunció este miércoles el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Este decomiso representa uno de los mayores golpes contra el robo de combustible en lo que va del año.

Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Harfuch informó que el operativo fue llevado a cabo por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional y personal especializado en inteligencia, en colaboración con Petróleos Mexicanos (Pemex). Las autoridades localizaron el combustible en predios clandestinos del municipio de Huimanguillo, una zona identificada como foco rojo del llamado “huachicol”.

El hidrocarburo asegurado fue hallado almacenado en condiciones precarias, lo que no solo evidencia el carácter ilegal de la actividad, sino también el grave riesgo ambiental y de seguridad que representa para las comunidades cercanas. Se estima que este volumen representa pérdidas multimillonarias para el erario, además de alimentar redes delictivas con capacidad operativa nacional.

Harfuch destacó que este operativo forma parte de una estrategia integral para desmantelar estructuras criminales dedicadas al robo y distribución de combustible, delito que durante años ha afectado a Pemex y, por extensión, a las finanzas públicas del país. “No se trata solo de aseguramientos, sino de debilitar la logística de los grupos que lucran con el patrimonio nacional”, afirmó el funcionario.

El aseguramiento es resultado de trabajos de inteligencia previos, donde se identificaron rutas de distribución, centros de almacenamiento y vínculos con otras actividades ilícitas como el narcotráfico y la extorsión. Harfuch subrayó que las investigaciones seguirán hasta llegar a los responsables materiales e intelectuales.

Hasta el momento no se ha revelado el número exacto de detenidos, pero se confirmó que hay personas puestas a disposición del Ministerio Público Federal, quien ya abrió una carpeta de investigación. Se espera que en los próximos días se judicialicen los casos con base en los informes de la Sedena y la Fiscalía General de la República.

Este golpe se enmarca en los esfuerzos del gobierno federal por erradicar el robo de hidrocarburos, un delito que tuvo su auge entre 2010 y 2018, y que durante el actual sexenio ha sido combatido con medidas severas, incluyendo la vigilancia de ductos, intervención de estaciones irregulares y auditorías internas a Pemex.

Organizaciones civiles han reconocido los avances, aunque piden mayor transparencia sobre el destino del combustible asegurado y la reparación de los daños ambientales causados por estas operaciones ilegales. Expertos en seguridad energética consideran que este tipo de acciones deben mantenerse de forma permanente para evitar el resurgimiento del huachicol.

Finalmente, Harfuch reiteró que la lucha contra el robo de combustibles seguirá siendo una prioridad nacional, especialmente en estados estratégicos como Tabasco, Veracruz, Puebla y Guanajuato. “Vamos a seguir golpeando la cadena completa de esta actividad criminal”, concluyó.