Autor: Gabriel García Tras 12 días de intensos bombardeos cruzados, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, anunció este martes el alto al fuego y el fin de la guerra con Israel, catalogando este conflicto como una “agresión imprudente” perpetrada por Tel Aviv hacia su país. Durante este periodo, investigadores estiman que el número de víctimas ascendió a cerca de 250 personas, en una confrontación que involucró ataques israelíes a instalaciones nucleares iraníes y respuesta con misiles balísticos desde Irán. El alto al fuego se logró gracias a la colaboración diplomática de Estados Unidos y Qatar, con el expresidente Donald Trump jugando un papel crucial en la mediación. Según Trump, el acuerdo consistió en dos ventos de 12 horas de cese de fuego, uno iniciado por Irán y el otro por Israel, con el compromiso de no reanudar acciones militares. Por su parte, desde Tel Aviv se reconoció que aunque se ha concluido “un capítulo significativo”, la guerra no se da por terminada oficialmente; Israel se mantendrá alerta ante cualquier violación . Pese a ello, tanto Israel como Irán han declarado su intención de cumplir la tregua, condicionada al mutuo respeto del cese de las hostilidades . El primer ministro Netanyahu celebró lo que describió como una “victoria histórica”, aunque advirtió que cualquier intento de retomar el programa nuclear iraní será enfrentado con firmeza . Este acuerdo representa una pausa frágil, dada la profundidad del conflicto y las tensiones latentes. Organismos internacionales han pedido calma y diplomacia, mientras Irán ve en esta tregua una posible apertura para retomar negociaciones nucleares. Navegación de entradas Sheinbaum reafirma compromiso con la política exterior constitucional: “No nos apartaremos del principio de no intervención” Jamenei responde: “EE.UU. no logró nada significativo” tras ataques a Irán