Autor: Daniel Hernández Sánchez La madrugada de este lunes se registró una escalada sin precedentes en Medio Oriente, luego de que Israel confirmara ataques aéreos contra instalaciones militares en territorio iraní, en respuesta a lo que calificó como amenazas directas a su seguridad nacional. El bombardeo, ejecutado con drones y misiles de largo alcance, tuvo como blanco centros de desarrollo armamentístico y bases estratégicas cercanas a Teherán e Isfahan. De acuerdo con el portavoz del ejército israelí, los operativos fueron “quirúrgicos y exitosos”, y forman parte de una estrategia de defensa anticipada frente a lo que consideran una inminente agresión por parte del régimen iraní. Israel afirmó que los objetivos alcanzados estaban vinculados al desarrollo de misiles balísticos y tecnología nuclear. Sin embargo, las autoridades iraníes negaron que existieran daños de importancia en su infraestructura militar. La televisión estatal iraní confirmó la caída de varios misiles y reportó al menos 12 muertos y más de 40 heridos, aunque también aseguró que la mayoría de los ataques fueron neutralizados por sus sistemas de defensa. El líder supremo, Alí Jamenei, condenó la ofensiva y prometió una “respuesta contundente”. “Israel ha cruzado una línea roja, y tendrá consecuencias”, declaró en un discurso televisado. Estados Unidos y la Unión Europea han llamado a la contención urgente, mientras que Rusia y China pidieron una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU. El presidente Donald Trump, desde la Casa Blanca, dijo que su administración no fue informada previamente de los ataques y que “la estabilidad de la región está en juego”. Organizaciones internacionales han encendido las alertas por el riesgo de una guerra a gran escala, ya que tanto Irán como Israel poseen capacidad militar avanzada y redes de aliados en la región. En ciudades como Bagdad, Beirut y Damasco ya se han registrado protestas y movimientos militares en las últimas horas, lo que agrava aún más el panorama. Analistas internacionales coinciden en que este nuevo episodio marca un punto de inflexión en las relaciones regionales, y podría tener repercusiones globales, desde el aumento en los precios del petróleo hasta un nuevo ciclo de migración forzada. La diplomacia internacional se moviliza contrarreloj para evitar una catástrofe mayor. Navegación de entradas Embajada de China lanza convocatoria de becas para estudiantes mexicanos: UNAM destaca como puente académico Embajada de México en Perú emite comunicado tras sismo de 6.1: sin mexicanos afectados hasta el momento