Raúl Castañeda

La ciencia económica, es a menudo infravalorada y en gran medida incomprendida e incluso confundida con otras áreas específicas que nacen de ella cómo la administración, las finanzas o la contaduría, sin embargo la economía cómo ciencia es más compleja y fascinante de lo que se podría pensar, al fin de cuentas es una ciencia cómo las matemáticas, la química, la física o la biología. Explica el mundo y su funcionamiento desde su campo y solamente quienes se dedican de tiempo completo a su estudio logran entenderlas, una persona que no se dedique a ello no comprenderá la ciencia en su complejidad hasta que no la estudie ni esté dispuesto a entenderla y tomar una postura con bases científicas. En esta ocasión se busca explicar cómo ha cambiado la economía a través de los años una vez que fue consolidada cómo ciencia, enfocándose en explicar sus teorías más debatidas y que más discusión y debate han generado dentro de los economistas con el propósito de responder a las preguntas ¿quién ganó?; ¿quién tuvo la razón?; ¿alguna es definitiva?

La Economía Política Clásica. Nacimiento de la Economía

Comenzando con ‘El padre de la Economía’ Adam Smith; quien en el año 1776 publica “Investigación Sobre la Naturaleza y Causa de la Riqueza de las Naciones” obra que lleva cinco libros y 32 capítulos en total. Smith mantenía una inclinación por el orden natural; para él ese orden era el capitalismo (que también nace aquí). La perspectiva de Smith es que el capitalismo era un fenómeno natural y que por ende no requería de la intervención del Estado ya que este último sólo presentaría un obstáculo si intervenía dentro del “orden natural de la economía”. Los primeros dos libros hablan de la «Teoría Económica»; el tercer libro trata sobre el progreso europeo cómo sociedad civil; el cuarto libro crítica al mercantilismo y a la fisiocracia; por último en el quinto libro se dedica a explicar a hacienda (el Estado). Es en este último capítulo dónde Smith plantea lo que la burguesía tomaría cómo punto de vista sobre el Estado y sus limitantes para intervenir en la economía

A Adam Smith le siguieron más autores de economía política clásica de los que mencionaré unos pocos cómo David Ricardo quien plantea la Teoría del valor-trabajo, renta diferencial, ventaja comparativa y distribución funcional del ingreso en su obra “Principios de Economía Política y Tributación” (1817). También esta Thomas Malthus quien en 1798 publica “Ensayo sobre el principio de la población” donde plantea las limitaciones al crecimiento y el concepto de “demanda efectiva”. Está Jean-Baptiste Say el autor de lo que ahora los economistas conocemos cómo “La ley de Say” la cual es que Toda Oferta crea su propia Demanda (la ley de los mercados) “Tratado de Economía Política” (1803). Por último pero no menos importante John Stuart Mill; “Principios de Economía Política” (1848); sistematiza el pensamiento clásico; distingue entre leyes de producción (fijas) y de distribución (sociales). Por mencionar algunos; hasta este punto la economía es un análisis cualitativo y filosófico.

La Crítica de la Economía Política Clásica; Marx y su legado.

Karl Marx nacido en Tréveris, Alemania en 1818; odiado y venerado de igual manera por miles de personas aún hoy en día. Posiblemente se trata del autor que más debate ha generado en el mundo entero, ya que mientras algunos lo alaban y le realizan reverencias refiriéndose a él cómo un erudito y también un sabio otros lo tachan de charlatán e ignorante; la postura que cada quién tenga sobre Marx es muy subjetiva pero es claro que no hay puntos medios con él, o lo amas o lo odias. Aun así por sus aportes al estudio económico desde otro punto de vista completamente diferente vamos a dedicarle su propio apartado. Si bien “El Capital” es su obra más conocida no fue la única; de manera oficial su primera publicación fue “La miseria de la filosofía” (1847); en el mismo año de 1847 Marx se une a ‘La Liga de los Comunistas’, una asociación clandestina de obreros de talla internacional; en el segundo congreso de la Liga se acuerda que Marx y Engels redacten un programa del partido que sea publicado, así en 1848 nace “El Manifiesto Comunista”.

Pasada la mitad del Siglo XIX llegaría su obra más icónica, “Das Kapital” (1867); Marx dejó claro que su obra se dividía en tres tomos en cuatro libros, en un principio Marx tenía la idea de usar los dos primeros libros para el Tomo I, sin embargo el primer libro que habla sobre “El proceso de producción del capital” se alargó demasiado así que este primer libro fue el que ocupó todo el Tomo I. El segundo libro que contiene “El proceso de circulación del capital” ocuparía el Tomo II y en consecuencia el tercer libro “La forma del proceso en conjunto” sería el Tomo III. Por su parte el cuarto y último libro sería lo que se conoce como “Historia crítica de la teoría de la plusvalía” aunque originalmente se titulaba “Contribución a la historia de la teoría económica”; y si bien no es ya un tomo de El Capital si es el cierre del análisis de Karl Marx. Importante mencionar que Marx sólo publicó en vida el Tomo I, ya que los Tomos II y III los publicaría Friedrich Engels de manera póstuma. En cuanto al cuarto libro sería Karl Kautsky quién lo publicaría en 1905. El Capital es una obra compleja que debe ser analizada de manera cuidadosa, la manera más corta de describirla es que estudia las ‘Relaciones Sociales de Producción’ y hace una crítica muy fundamentada sobre la Economía Política Clásica, señalando los errores de los ‘Economistas Clásicos’ en sus teorías, deja claro que no es que estén mal, pero que no estudiaron todo, únicamente una parte y también admite que su propia teoría tiene sus límites.

Marx inspiró a muchos autores muy destacados, se puede hacer una lista con muchos nombres, por ahora sólo mencionaré a dos: Vladimir Ilich Lenin, el líder de la Revolución Rusa que en 1916 en medio de la ‘Primera Guerra Mundial’ escribe “El Imperialismo, Fase Superior del Capitalismo”; Lenin ve el imperialismo como el capitalismo maduro y decadente, donde la competencia se transforma en monopolio y la explotación se expande a escala mundial. También muy importante, Rosa Luxemburg, política y teórica Marxista autora de “La Acumulación de Capital” (1913) desarrolla una interpretación crítica y original del capitalismo a partir de Marx, sobre todo en relación con la reproducción ampliada y el imperialismo.

La Revolución Marginalista, Escuela Neoclásica Temprana y la Introducción de las Matemáticas

Antes de entrar de lleno a la revolución marginalista hay que hacer una ‘mención honorífica’ a Antoine A. Cournot que si bien no pertenece a este punto de la historia si debe de señalarse su influencia en la transición de la economía cómo ciencia cualitativa a ser una ciencia que también podía explicarse de manera cuantitativa usando las herramientas del cálculo diferencial. En 1838 publica su obra “Recherches sur les principes mathématiques de la théorie des richesses” donde introduce por primera vez los conceptos de “Curva de Oferta y de Demanda” formuladas matemáticamente, también la “elasticidad del precio” y por su puesto el “Modelo de Duopolio de Cournot” junto con el equilibrio parcial en un Mercado de Competencia Imperfecta.

Comenzando ya con la revolución marginalista (1870) marca la ruptura con la economía clásica.
Los fundadores fueron William Stanley Jevons que publica en 1871 “The Theory of Political Economy” criticando a D. Ricardo y estableciendo el concepto de ‘Utilidad Marginal Decreciente’. Carl Menger de la escuela austriaca también en 1871 publica su obra “Principios de Economía Política”; donde el valor no está en las cosas, sino en la importancia que el individuo les asigna según sus necesidades además de enfatizar la acción individual, el tiempo y la incertidumbre como elementos esenciales del análisis económico. Léon Walras quien escribe “Éléments d’économie politique pure” (1874) proponiendo el equilibrio general o sea todos los mercados de una economía aun siendo un análisis microeconómico ya que la macroeconomía se basaba en otro modelo y otros principios; además de un estudio 100% matemático con un sistema de ecuaciones aplicado al mercado. Por su parte Alfred Marshall, en 1890 escribe su obra clave “Principles of Economics”; si bien llega después de la revolución marginalista su participación es importante ya que logra unificar la teoría marginalista con un enfoque aplicado y empírico; él es quien representa de manera gráfica las ‘curvas de oferta y demanda’ del mercado competitivo y establece el ‘equilibrio parcial’, así como la medición de los ‘excedentes’ del consumidor y del productor.

La teoría marginalista establece los supuestos del mercado de competencia perfecta los cuales son: existe un número indeterminado de productores y consumidores, los bienes son homogéneos, los agentes poseen información completa y no existen barreras de entrada ni salida.

Los primeros neoclásicos hacen uso del cálculo diferencial para medir los cambios en las variables económicas (precio, cantidad, renta, ingreso, etc.) además de que también representan y explican de manera matemática y posteriormente gráfica a las ‘Curvas’ de las funciones ya sea el caso del que se hable: Utilidad, indiferencia, costos y por supuesto el mercado en equilibrio o sea la oferta y la demanda; al mismo tiempo en conjunto con lo que ya se sabía del cálculo diferencial hacen uso del ‘Método de Lagrange’ para explicar de manera cuantitativa cómo es que a través de los supuestos establecidos por el modelo los consumidores maximizan su utilidad y las empresas su producción ambos sujetos a una condición ya sea la renta o los costos, haciendo ver que a pesar de tratarse de una ciencia social se podían hacer uso de las matemáticas para explicar fenómenos que afectan a las decisiones individuales de los individuos.

Keynes, El Padre de la Macroeconomía Moderna

John Maynard Keynes nacido el 5 de junio de 1883, en Cambridge, Reino Unido. En su formación profesional cómo economista fue alumno del ya mencionado Alfred Marshall, si bien su formación fue bajo una escuela de pensamiento marginalista y de microeconomía clásica, Keynes adoptó su propio camino y formó un nuevo enfoque o más bien una nueva teoría económica de las más importantes dentro de la historia y de la teoría económica que dio paso a nuevos estudios y fue clave en un periodo de una de las crisis más severas que afectaron al mundo.

Antes de Keynes la macroeconomía cómo tal no existía, no era un estudio particular dentro de la teoría económica, sino que se estudiaba a través de la suma de las decisiones individuales; los economistas neoclásicos interpretaban los fenómenos macroeconómicos de manera distinta, por ejemplo: el desempleo era temporal y se corregía ajustando los salarios; la inflación era un efecto monetario causada por el exceso de dinero emitido; las crisis económicas eran eventos pasajeros porque el mercado tiende al equilibrio por sí sólo y por último la intervención estatal debía ser limitada y el Estado sólo debía preservar y proteger la ley. Bajo estos supuestos se concibe lo que hoy en día se conoce como Modelo Macroeconómico Clásico; el término “macroeconomía clásica” se usa retrospectivamente (porque ellos no usaban esa palabra), el modelo se formuló con claridad a fines del siglo XIX y principios del XX, especialmente a partir de Say, Ricardo, Walras y Marshall. El modelo también suponía que la economía estaba en ‘pleno empleo’, o sea que todos los agentes y recurso estaban ocupados y que eso era a lo que llegaban las economías. Importante mencionar a la ‘Teoría Cuantitativa del Dinero’ la cual sostenía que: La cantidad de dinero determina el nivel general de precios. Es decir, si en una economía aumenta la cantidad de dinero, los precios suben enla misma proporción, y si el dinero disminuye, los precios bajan, suponiendo que el producto y la velocidad del dinero no cambian, además de que el ahorro no existe y el único propósito del dinero es usarse para el consumo.

Fue hasta 1929, momento en el que llegó una de las crisis económicas que más azotaron al mundo que comenzó a buscarse un cambio de paradigma. El caso particular de Estados Unidos que ante el «Crack del 29» no lograba levantar su economía la cual había quedado estancada; eventualmente la llegada de Franklin D. Roosevelt a la presidencia en 1933 se combinaría con el nacimiento de una nueva teoría y escuela de pensamiento económico, la Keynesiana. Es en el año de 1936 cuando John Maynard Keynes publica “The General Theory of Employment, Interest and Money”, la cual representa un cambio total a las ideas que proponían dentro del Modelo Clásico y que sería la corriente económica “dominante” durante los años siguientes.

De manera muy simple Keynes propone elevar la Demanda Agregada para sacar a la economía de la recesión, y una de las herramientas más importantes para lograrlo es elevar el gasto público cuando el sector privado no invierte. Desde aquí ya se puede ver cómo Keynes ‘rompe’ con los economistas neoclásicos, ya que él está permitiendo la intervención del gobierno dentro de la economía y ya no limita al Estado cómo un ente que debía alejarse de las decisiones económicas cómo se proponía en la escuela clásica y neoclásica (marginalistas). La ‘Teoría General’ usa a la ‘política fiscal expansiva’ como herramienta central; como ya se dijo antes, aumentando el gasto público principalmente (aumento del gasto en transferencias, sueldos gubernamentales, defensa, salud y educación) es todo lo que gasta el gobierno; pero también usando otros factores cómo: incremento del déficit fiscal, programas de inversión pública (construcción de carreteras, puentes, edificios, escuelas, hospitales, etc.) y apoyo al empleo, importante entender que toda inversión pública es gasto público pero que no todo el gasto público es de inversión pública; cómo complemento a esta política económica también se reducen los impuestos aunque no es lo esencial pero si ayuda a fomentar el consumo y si no se consume entonces se ahorra, en resumen, es un Modelo Macroeconómico de Demanda Agregada siendo esta última la que determina el nivel de producción y de empleo en la economía.

Importante resaltar que Keynes no veía al dinero cómo un bien cuyo único fin era gastarse para el consumo, ya que él argumenta que el dinero sirve a tres diferentes causas: Motivo Transacción, para el consumo de bienes y servicios, de manera simple, el dinero usado para operaciones habituales; Motivo Precaución, básicamente se refiere a que el dinero no se gasta sino que se guarda (ahorra) para una emergencia que podría ser un accidente o gasto inesperado y por último el Motivo Especulación, es el dinero que se mantiene como activo financiero para aprovechar oportunidades de inversión según la tasa de interés.

Keynes y su teoría moldearán la economía durante la Segunda Guerra Mundial y después de que este acabe, los gobiernos de las principales potencias capitalistas principalmente Estados Unidos realizarán desde los 40’s hasta finales de los 60’s un gasto exagerado en defensa y programas gubernamentales con fines bélicos financiados con dinero público. ¿Qué pasó después?

Neoliberalismo: Milton Friedman y sus ‘Chicago Boys’

La relación entre Milton Friedman, los Chicago Boys y el neoliberalismo se desarrolla a lo largo del siglo XX y combina teoría económica, política pública y transformaciones institucionales profundas. Todo comienza con la consolidación de la Escuela de Chicago en la década de 1940, un espacio académico que se oponía al creciente predominio del keynesianismo en el mundo occidental. En ese contexto, Milton Friedman, economista estadounidense, comenzó a construir una alternativa teórica basada en la libertad económica, la intervención mínima del Estado y el papel central del control de la oferta monetaria.

Durante los años 1950, Friedman elaboró los fundamentos de lo que más tarde se llamaría monetarismo, una corriente que sostiene que la inflación se explica principalmente por un exceso de dinero en circulación. Sus primeros trabajos académicos marcaron una ruptura con la macroeconomía keynesiana. Sin embargo, fue en 1962 cuando su pensamiento adquirió forma programática con la publicación de Capitalism and Freedom, obra en la que expuso una filosofía económica completa: defensa del libre mercado, privatizaciones, reducción del gasto público, eliminación de controles de precios y desregulación. Este libro se convirtió en uno de los textos fundacionales del neoliberalismo moderno.

Un año después, en 1963, Friedman y Anna Schwartz publicaron A Monetary History of the United States, uno de los estudios empíricos más influyentes del siglo XX. En esa obra demostraron que la Gran Depresión no fue resultado de fallas del mercado, sino de errores graves de la Reserva Federal, reforzando su idea de que la política monetaria debía ser estable, predecible y libre de intervención discrecional. Para Friedman, la tarea principal del Estado era mantener la estabilidad monetaria, no dirigir la economía.

Mientras tanto, en América Latina se desarrollaba otro elemento clave de esta historia: el programa de becas entre la Universidad de Chicago y la Universidad Católica de Chile, iniciado en la década de 1950. Jóvenes economistas chilenos viajaron a Chicago a estudiar bajo la dirección de Friedman y Arnold Harberger. Estas generaciones, conocidas más tarde como los Chicago Boys, absorbieron tanto la metodología cuantitativa como la visión ideológica neoliberal que dominaba en Chicago.

Tras la crisis política y el golpe de Estado de 1973 en Chile, los Chicago Boys elaboraron el documento conocido como “El Ladrillo”, un plan económico basado casi íntegramente en los principios de Friedman: apertura comercial, privatización de empresas públicas, reducción del Estado, disciplina monetaria y flexibilización laboral. Aunque Friedman no diseñó estas reformas directamente, sí actuó como figura intelectual central y asesor en ciertos momentos, lo que consolidó su papel en la historia del neoliberalismo aplicado.

En los años siguientes, especialmente durante las décadas de 1980 y 1990, las ideas de Friedman irradiaron globalmente. Gobiernos como los de Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en Reino Unido adoptaron medidas inspiradas en su pensamiento: reducción de impuestos, privatizaciones masivas, desregulación financiera y restricciones al gasto social. Posteriormente, el Consenso de Washington llevó estas políticas a América Latina, convirtiendo el neoliberalismo en el paradigma dominante de las reformas estructurales.

En 1980, Friedman reforzó la difusión de sus ideas publicando Free to Choose, acompañado de una serie televisiva. Este trabajo popularizó el argumento de que la libertad económica es condición necesaria para la libertad política y que los mercados funcionan mejor cuando el Estado interviene lo menos posible.

En síntesis, la relación entre Milton Friedman, los Chicago Boys y el neoliberalismo surge primero en lo académico (Escuela de Chicago), luego se convierte en un experimento político (Chile) y finalmente se expande como modelo global (años 80–90). Friedman fue el arquitecto intelectual, los Chicago Boys fueron los implementadores regionales, y el neoliberalismo se convirtió en la doctrina económica dominante de finales del siglo XX.

Entonces ¿quién ganó; ¿quién tuvo la razón?; ¿alguna es definitiva?

La respuesta más simple es que TODOS y NINGUNO. De manera extendida para comprender el porque de lo ambigua de la respuesta explicaré el por qué todos ellos tenían la razón pero al mismo tiempo ninguno ganó. Importante comprender que la economía es una ciencia muy compleja tanto en su estudio cómo en la práctica y no puede encasillarse dentro de un solo dogma sino que es una gran variedad de estudios e ideas.

¿Por qué todos tienen razón entonces? Bueno cada uno de estos economistas marcaron época y sentaron bases para lo que hoy es la ciencia económica, si analizamos a cada uno detenidamente entonces podemos encontrar sus fallas y también sus aciertos. Desde un punto de vista los primeros economistas, los clásicos estaban muy limitados por la tecnología y redes de información de su tiempo, ya que hablamos de autores del siglo XVIII y XIX, además de que ellos sólo dejaron a la economía en un estudio filosófico así cómo también el hecho de que eran burgueses. Por otro lado la antítesis de la economía política clásica con Marx y sus pensadores que le siguieron después ya considerando a las relaciones sociales de producción (explotación de la mano de obra) pero aún siendo un análisis cualitativo donde incluso el propio Marx reconocía que su estudio era limitado, aunque aún así instó a los economistas burgueses a tomar su enfoque. Los marginalistas ampliaron el análisis con el uso de las matemáticas cómo herramienta, sin embargo ni siquiera con estas medidas cuantificables pueden explicar todo, siendo modelos que abstraen demasiado la realidad y que muchas veces no llegan a cumplirse aún así sus modelos son muy importantes para todo economista en formación o que ya se desarrolle cómo profesional para simplificar situaciones e interpretar fenómenos económicos así cómo para proponer nuevas políticas económicas que favorezcan el desarrollo.

Si bien Keynes marco un antes y un después él tampoco tenía toda la razón, su teoría definitivamente es de las más valiosas pero sólo es sostenible al corto plazo, incluso el mismo Keynes decía “En el largo plazo todos estaremos muertos”, frase que atendía a que las crisis debían abordarse en el momento. Un gran enfoque y pensamiento definitivamente así como también una política económica que funciona, siendo un caso que sirve de ejemplo el ya mencionado Estados Unidos, pero también otro que es menos popular, siendo el propio México el que aplicó en gran medida un tipo de Modelo Keynesiano durante lo que los mexicanos conocemos cómo ‘El Milagro Mexicano’ que no fue más que un periodo de dos décadas de prosperidad económica con fuerte intervención gubernamental o también llamado ‘Estado Benefactor’, sin embargo su limitación al corto plazo es lo que llevó al fin de este ciclo económico y también para el resto de países que aplicaron este modelo. La contraparte directa al modelo de Keynes fue la de Friedman y el neoliberalismo, llevando a la privatización masiva de empresas así cómo la salida del Estado de la economía otra vez, y anteponiendo ahora a la oferta agregada sobre la demanda agregada, teniendo un nuevo modelo de crecimiento, aunque de nuevo siendo sostenible al corto plazo debido al factor de la especulación que puede traer incertidumbre a los mercados y por ende pánico.

A la pregunta sobre si alguna de estas corrientes de pensamiento es la definitiva, la respuesta es que NO, ninguna es la verdad absoluta, todas funcionan hasta cierto punto pero no pueden permanecer siempre. Cómo lo dije anteriormente, la economía política clásica es muy limitada; en cuanto a la teoría Marxista es muy difícil que llegue a existir un comunismo cómo el que Marx proponía ya que ni siquiera la antigua Unión Soviética, hoy Rusia logró, lo más difícil es que todas las personas estén dispuestas a vivir en una sociedad común ya que ni siquiera los políticos querrán dejar el ‘poder’ y ser uno más dentro de la sociedad, así cómo también es demasiado complicado que la gente entregue sus bienes y sobre todo su dinero, aunque se diga el caso de China que esta por desplazar a Estados Unidos cómo potencia mundial, lo cierto es que China tampoco es comunista ni socialista al 100 por ciento, gran parte de su éxito económico es debido a prácticas neoliberales y capitalistas, cómo lo es su producción en masa, explotación de la fuerza de trabajo, libre comercio y dejar entrar una gran cantidad de capital extranjero, así que China en realidad no es totalmente comunista, aunque de manera política quizás lo es hasta cierto punto con el Partido Comunista Chino que es el único que existe y a través de el se organiza su sistema político; el caso China da para un análisis completo aparte, pero por ahora limitaré el caso a que es una economía totalmente capitalista en la práctica.

La razón de que la escuela Keynesiana tampoco sea toda la verdad es cómo ya se dijo, que sólo ve al corto plazo, de hecho al largo plazo puede generar demasiada deuda pública que termina llevando a otras crisis económicas, ya que para financiar el gasto público que es de lo principal dentro de este modelo, se llega el punto en que se debe hacer lo contrario a su política fiscal y ahora se empiezan a subir impuestos, imprimir más billetes para ponerlos en circulación, desaparecer organismos públicos o autónomos y finalmente cuando ya no hay manera de sostener ese gato del gobierno este último puede recurrir a la deuda pública para financiarse pero en este punto es mejor cambiar de modelo económico; aún así la propuesta de Keynes trae muchos beneficios como el Estado Benefactor que esta presente dentro de la economía, además de que durante las crisis funciona cómo un buen ‘apaga fuegos’ que con la intervención estatal rescata y reactiva la economía después de un ‘schock’, tal es el caso de las crisis de 1929, 2008 y 2020.

Entonces, si el neoliberalismo actualmente “dirige” al mundo ¿es este el que gana? La verdad es que no, el neoliberalismo junto con Friedman tampoco ganaron, tal vez la economía domina bajo el esquema neoliberal hoy en día, pero tiene un gran problema, que es su inestabilidad y que es de hecho responsable de la Crisis Suprime del 2008, con un mercado que sólo se dedica a inflar una burbuja que finalmente explota, mostrando que también puede llegar a ser peligroso cuando los especuladores caen en un estado de psicopatía en el que no les importa dañar a otros siempre y cuando se beneficien. Si bien el neoliberalismo no es del todo malo, si tiene unos cimientos muy débiles que hacen caer a las economías y también llevan a desigualdades sociales muy marcadas.

En resumen, no hay una corriente o pensamiento mejor que otra, todas tienen sus aciertos pero también sus fallos, lo importante de verdad es que las personas a cargo de la economía tomen las mejores decisiones más allá del partido, ideología o imagen que quieran representar ya que si no tienen cuidado pueden llevar a los peores escenarios posibles, pero si hacen las cosas bien pueden lograr desarrollo y prosperidad para todos.

Las opiniones expresadas en esta columna son exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura de Sismo Político News. Este portal no se hace responsable por el contenido, veracidad o interpretación de los artículos publicados.

Para colaboraciones, comentarios o notas de prensa, escribe a:
sismopolitico.portal@gmail.com

Referencias

Calvento, M. (2006). Fundamentos teóricos del neoliberalismo: su vinculación con las temáticas sociales y sus efectos en América Latina. Convergencia, 41-59.

Gutiérrez, R. (11 de Septiembre de 2023). Gaceta UNAM. Obtenido de Gaceta UNAM: https://www.gaceta.unam.mx/golpe-de-estado-en-chile-entre-la-traicion-y-la-atrocidad/

Keynes, J. M. (1943 [1936]). Teoría general de la Ocupación, el Interés y el Dinero. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica.

Leal, C. (s.f.). LA ACEPTACION DE LA TEORIA MARGINALISTA: SUS RAICES EN LA IDEOLOGIA MODERNA. Cuadernos de Economía , 72-90.

Mankiw, G. (2013). Comprender la conducta de los consumidores. En G. Mankiw, Macroeconomía (págs. 637-641). New York : Worth Publishers.

Marshall, A. (2013 [1890]). Principios de Economía. España: El Consultor Bibliográfico.

Ornelas, J. (2010). HISTORIA DE LA ECONOMÍA DESDE LOS GRIEGOS AL PENSAMIENTO LATINOAMERICANO CONTEMPORÁNEO. Puebla: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Ruiz, G. (2001). 2001: el año Cournot. SUMA, 15-22.

Torres, C. A. (2014). El neoliberalismo como nuevo bloque histórico*. Perfiles Educativos, 190-206.Raúl Castañeda