Andrés Cisneros En el marco de la discusión sobre la reforma electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum sorprendió con una propuesta contundente: eliminar el fuero a legisladores y funcionarios. Durante su intervención, Sheinbaum argumentó que la política debe recuperar la confianza ciudadana, y que acabar con este privilegio histórico sería un paso firme hacia la rendición de cuentas y la transparencia. La presidenta subrayó que el fuero ha sido mal utilizado en muchos casos como un “escudo de impunidad” y que su eliminación daría un mensaje claro de que nadie está por encima de la ley. Con esta medida, la mandataria busca fortalecer el principio de igualdad ante la justicia y consolidar el compromiso de la Cuarta Transformación con la honestidad pública. El debate legislativo se perfila intenso, pues la eliminación del fuero requiere una reforma constitucional y un consenso amplio. No obstante, la propuesta de Sheinbaum ya está generando reacciones encontradas: mientras sectores de la ciudadanía y organizaciones civiles celebran la iniciativa, algunos legisladores advierten que podría abrir espacio a la persecución política. La propuesta se suma a los ejes de la reforma electoral que Sheinbaum ha delineado en su primer año de gobierno, enfocándose en democratizar las instituciones, reducir costos, y garantizar la participación ciudadana. La eliminación del fuero, de aprobarse, marcaría un antes y un después en la historia política de México. Navegación de entradas Senado inicia debate sobre reforma a la Ley de Amparo Tlaxcala celebra 500 años de historia con billete conmemorativo de la Lotería Nacional