Autor: Daniel Hernández Sánchez

Este domingo, el gobierno de China lanzó una advertencia directa a Estados Unidos tras recientes acciones diplomáticas y militares en torno a Taiwán. A través de un comunicado emitido por el Ministerio de Defensa chino, Beijing exigió a Washington no “jugar con fuego” en lo que considera un asunto interno de soberanía nacional.

El mensaje surge luego de que un grupo de legisladores estadounidenses realizara una visita oficial a Taipéi y de que Estados Unidos aprobara nuevos paquetes de ayuda militar a la isla. Para China, estos movimientos constituyen una provocación directa que socava la estabilidad regional y viola el principio de “una sola China”.

El portavoz del Ministerio de Defensa aseguró que “las fuerzas armadas chinas mantienen una alta vigilancia y están preparadas para responder con firmeza a cualquier intento separatista”. Esta declaración se enmarca en un contexto de tensiones crecientes en el estrecho de Taiwán, donde recientemente se han intensificado los ejercicios militares por parte del Ejército Popular de Liberación.

Estados Unidos, por su parte, ha defendido su relación con Taiwán bajo el argumento de apoyo a la democracia y seguridad regional. La Casa Blanca ha reiterado que su política de “una sola China” no excluye los vínculos con el gobierno de Taipéi, siempre que estos sean “pacíficos y transparentes”.

La advertencia de Beijing se suma a una larga lista de fricciones entre ambas potencias, en temas que van desde la guerra tecnológica hasta la influencia en Asia-Pacífico. Analistas internacionales advierten que la situación podría escalar si no se establece pronto un canal de diálogo estable y confiable.