Autor: Daniel Hernández Sánchez

El río Atoyac, uno de los cuerpos de agua más emblemáticos y al mismo tiempo más contaminados del estado de Puebla, comienza a mostrar signos de recuperación gracias a las acciones impulsadas por el gobierno estatal. En un esfuerzo coordinado con instancias federales, locales y la sociedad civil, se han reforzado las tareas de saneamiento, tratamiento de aguas residuales y vigilancia ambiental.

El gobernador Alejandro Armenta ha reiterado que el rescate del Atoyac es una prioridad de su administración, destacando que no solo se trata de un tema ambiental, sino también de salud pública y bienestar social. “La transformación de Puebla también se refleja en sus ríos y en el cuidado de sus recursos naturales. Vamos a devolverle al Atoyac la dignidad que merece”, afirmó el mandatario.

Actualmente, se han instalado nuevas plantas de tratamiento y se han cerrado descargas clandestinas, además de fortalecer la conciencia ciudadana sobre la importancia de mantener limpias las cuencas. Estas acciones forman parte de una estrategia integral que busca resultados sostenibles a mediano y largo plazo.

La ciudadanía, por su parte, comienza a recuperar la esperanza de ver al Atoyac limpio y convertirse nuevamente en un espacio vivo, símbolo de identidad y orgullo poblano.