Autor: Daniel Hernández Sánchez La Asamblea Legislativa de El Salvador, dominada por el oficialismo, aprobó una controvertida reforma constitucional que habilita la reelección indefinida del presidente Nayib Bukele, una medida que ha generado preocupación tanto a nivel nacional como internacional por su posible impacto en la democracia salvadoreña. Con 65 votos a favor de 84, los diputados modificaron el artículo 152 de la Constitución, eliminando el impedimento previo que restringía la reelección inmediata y perpetua. La iniciativa fue impulsada por el bloque legislativo afín al presidente y justificada bajo el argumento de “continuidad del proyecto transformador y de estabilidad para el país”. Nayib Bukele, quien ya ha sido reelegido para un segundo mandato a partir de 2024, podrá ahora aspirar a un tercer período consecutivo y, de mantenerse la norma vigente, gobernar de manera indefinida. La medida ocurre en un contexto donde el mandatario mantiene altos niveles de aprobación por su combate frontal contra las pandillas, pero también fuertes críticas por la concentración de poder y el debilitamiento de los contrapesos institucionales. Organismos como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han señalado que esta reforma abre la puerta a un autoritarismo disfrazado, debilitando los principios republicanos y democráticos del país centroamericano. Por su parte, la oposición política ha calificado la reforma como un “golpe constitucional” que podría derivar en la desaparición del equilibrio de poderes. El anuncio también coincide con una creciente militarización de las calles, el control del Poder Judicial y el uso de los medios públicos para promover la figura presidencial, elementos que, para diversos analistas, reflejan un modelo de “hiperpresidencialismo” que se aleja de los valores democráticos tradicionales en la región. Navegación de entradas Inician vuelos de deportación desde prisión “Alcatraz de los Caimanes” en Florida Suecia, Noruega y Dinamarca donan 500 millones de dólares a fondo de la OTAN para enviar armas de EE.UU. a Ucrania