Marco Antonio Gomez Badillo Me permito a partir de los datos disponibles evaluar (no de manera exhaustiva) la eficacia de las políticas sociales implementadas en el estado de Puebla, específicamente aquellas dirigidas a combatir la pobreza y la desigualdad. Aunque el gobierno actual ha incrementado las transferencias gubernamentales mediante programas de bienestar social y ha aumentado el salario mínimo en un 135%, Puebla aún enfrenta una marcada polarización en la actividad económica y desigualdad social. Zonas como la Sierra Negra y municipios aledaños carecen de centros de actividad económica e inversiones que permitan reducir la migración y elevar la calidad de vida de la población local. Evolución de la Pobreza y Desigualdad De acuerdo con datos publicados por el INEGI, la pobreza moderada y extrema en Puebla ha mostrado una tendencia a la baja durante el periodo 2020-2024. Sin embargo, el estado mantiene un coeficiente de desigualdad moderado-alto de 0.37, ligeramente por debajo del coeficiente nacional que ronda 0.46. Esta información se deriva de la encuesta “Ingreso corriente total promedio trimestral por hogar, por entidad federativa según deciles de hogares, 2024”. Nota: Los datos indican una reducción en ambos tipos de pobreza durante el periodo analizado El Centro Estatal de Información Geográfica y Estadística de Puebla (CEIGEP) declaró en 2020, con base en datos del entonces CONEVAL: “Puebla es un estado heterogéneo con diversas características sociales, económicas y culturales; cada una de sus 32 regiones resulta de gran relevancia, ya que los municipios que agrupan a cada una de ellas comparten características y condiciones similares”. Análisis Regional de la Desigualdad Aunque los datos actuales muestran una reducción en la pobreza extrema y moderada, la heterogeneidad municipal y la débil diversificación económica en zonas como la Sierra Negra explican la alta concentración de la riqueza y la amplia brecha de desigualdad. Por ejemplo, el área metropolitana cuenta con una sólida presencia de actividad automotriz, educativa y gubernamental, albergando dos grandes armadoras (Volkswagen y Audi), numerosas empresas de autopartes, más de 100 universidades y al menos 17 secretarías de gobierno. Mientras que la ciudad de Puebla y su zona metropolitana se dinamizan con actividad automotriz, educación superior y empleo gubernamental, municipios como Eloxochitlán (95.8% de pobreza) enfrentan una realidad completamente distinta:son territorios históricamente marginados, con economías basadas principalmente en agricultura de subsistencia, sin acceso a inversión significativa, infraestructura productiva o empleos formales. Estas regiones no necesitan asistencialismo, sino motores económicos locales.Al carecer de los sectores estratégicos que dinamizan la capital, su única ruta hacia el desarrollo está en potenciar lo que ya tienen: Tierra fértil Mano de obra Conocimientos ancestrales Recursos naturales La solución no está en esperar que llegue la industria, sino en convertir el campo en agronegocio, el paisaje en turismo sostenible, y la artesanía en marca colectiva.Autosuficiencia no es solo producir, sino poder comercializar, agregar valor y retener la riqueza local. La desigualdad en Puebla puede visualizarse gráficamente de la siguiente manera: Análisis del Mercado Laboral La estructura del empleo en Puebla proporciona importantes claves para entender la persistencia de la desigualdad: Lamentablemente, con estas graficas no es posible determinar con precisión la jornada laboral semanal de los poblanos que perciben entre 1 y 3 salarios mínimos, aunque por norma general trabajan en promedio entre 45-48 horas. La informalidad y la subocupación se concentran principalmente en el comercio y el sector servicios, lo que explica en buena medida los niveles de desigualdad en el estado. Conclusiones y Recomendaciones de Política Pública El análisis permite deducir que el gobierno de Puebla debe redoblar esfuerzos para crear polos de concentración económica en las zonas con mayores índices de pobreza, como la Sierra Negra. Considerando las condiciones ambientales, geográficas, la edad promedio y las actividades económicas predominantes de la región, pueden implementarse proyectos sustentables a largo plazo que reduzcan la brecha de desigualdad económica. Recomendaciones específicas: Desarrollo de polos económicos regionales basados en las ventajas comparativas de cada zona Fomento a la formalización laboral y creación de empleos de calidad Inversión en infraestructura productiva en regiones marginadas Programas de capacitación técnica vinculados a las necesidades del sector productivo local Es imperativo generar empleos de calidad que se traduzcan en una mejora sustancial de la calidad de vida de los trabajadores poblanos, mientras el gobierno focaliza intervenciones en las zonas de mayor concentración de pobreza, implementando políticas socioeconómicas que permitan crear polos de desarrollo económico regional, con el objetivo de lograr una disminución significativa en los niveles de desigualdad y pobreza en el estado de Puebla. Fuentes: INEGI: Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 CEIGEP: Boletín CONEVAL 2020 Análisis propio con base en datos oficiales Navegación de entradas PRI: De la Gloria a la Extinción Luces apagadas, urnas encendidas: el manual electoral de la Alfonso Calderón Moreno