Daniel Hernández Sánchez

La estrategia de seguridad implementada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo muestra resultados palpables: los homicidios dolosos en México disminuyeron un 25.3% en los primeros 10 meses de su administración, en comparación con el mismo periodo del último año de gobierno anterior.

Datos oficiales revelan que la coordinación entre fuerzas federales, estatales y municipales, junto con el fortalecimiento de la Guardia Nacional, han sido factores clave para esta reducción. Además, se han enfocado en labores de inteligencia y prevención del delito, lo que ha permitido intervenir de manera más efectiva en zonas de alta incidencia criminal.

El gabinete de seguridad destacó que este logro no es casualidad, sino resultado de un cambio en la forma de abordar la violencia: priorizando la atención a las causas que la generan, como la falta de oportunidades, la desigualdad y el abandono social.

Uno de los pilares de esta política ha sido el trabajo comunitario, que busca recomponer el tejido social mediante programas educativos, culturales y deportivos, especialmente en las comunidades más vulnerables.

La presidenta Sheinbaum ha reiterado que su gobierno mantendrá una tolerancia cero hacia la impunidad y que la meta es consolidar una tendencia a la baja en todos los delitos de alto impacto, no solo en los homicidios.

Analistas en seguridad señalan que, si bien el descenso es significativo, el reto será mantener esta tendencia en los próximos años, reforzando las capacidades institucionales y evitando repuntes como los que históricamente han ocurrido en periodos de transición.

En estados como Guanajuato, Baja California y Estado de México —tradicionalmente con altos índices de homicidio— ya se han registrado descensos notables, lo que refuerza la visión de que la estrategia está teniendo impacto nacional.

La administración federal ha asegurado que estos avances no implican bajar la guardia. Por el contrario, se intensificarán los operativos, la investigación criminal y las acciones de prevención para que la seguridad sea un derecho garantizado en cada rincón del país.

Con estas cifras, la presidenta Sheinbaum reafirma su compromiso de avanzar hacia un México más seguro, donde la paz y la justicia sean una realidad cotidiana para todos.