Autora: Ximena Solis

La isla de San Giorgio Maggiore, en Venecia, fue el escenario elegido para uno de los eventos sociales más comentados del año: la boda del magnate Jeff Bezos y la periodista y empresaria Lauren Sánchez. La ceremonia, que se llevó a cabo este fin de semana, reunió a una exclusiva lista de invitados del ámbito empresarial, cultural y del espectáculo, consolidando a la pareja como una de las más influyentes del mundo.

La celebración tuvo lugar en un antiguo monasterio benedictino convertido en centro de arte, con vistas privilegiadas a la laguna veneciana. Entre los asistentes se encontraban personalidades como Bill Gates, Leonardo DiCaprio, Kim Kardashian, Barack Obama, y miembros destacados del mundo de los negocios y la tecnología.

Jeff Bezos, fundador de Amazon y uno de los hombres más ricos del planeta, formaliza así su relación con Lauren Sánchez, quien ha estado muy presente en sus proyectos filantrópicos y aeroespaciales. La boda no solo acaparó titulares por el lujo y la ubicación, sino también por el mensaje que proyecta: una fusión de poder, imagen y relaciones públicas en la era digital.

La logística del evento incluyó lanchas privadas, estricta seguridad y una coordinación millonaria, digna de las grandes casas reales europeas. Aunque la ceremonia se llevó a cabo en privado, las imágenes de los invitados llegando a la isla y los detalles filtrados por la prensa ya son tendencia mundial.