Autor: Andrés Cisneros El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, reapareció este jueves 26 de junio con un contundente mensaje: Estados Unidos “no logró nada significativo” con sus bombardeos a instalaciones nucleares iraníes. Este fue su primer pronunciamiento público desde el inicio del conflicto armado con Israel y los ataques estadounidenses que marcaron una escalada sin precedentes en Medio Oriente. En un video difundido por medios estatales, Jamenei desestimó el impacto real de las acciones militares norteamericanas y calificó las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, como “inusualmente exageradas”. Esto en referencia a la afirmación del mandatario republicano, quien sostuvo que los ataques con bombas rompebúnkeres fueron “muy severos” y calificó el resultado como una “obliteración”. La intervención de Jamenei ocurre tras el anuncio oficial del cese al fuego entre Irán e Israel, que puso fin a doce días de hostilidades marcadas por intensos bombardeos, amenazas nucleares y la creciente participación indirecta de potencias globales. Las palabras del líder iraní reafirman la postura del régimen persa de resistencia frente a las presiones de Washington y sus aliados. Lejos de aceptar una derrota, el mensaje proyecta fortaleza interna y mantiene el discurso de soberanía nacional frente a lo que consideran agresiones externas injustificadas. El conflicto, que puso al mundo en vilo, ha dejado lecciones aún por digerir: la fragilidad del equilibrio geopolítico, la posibilidad real de una confrontación de gran escala en la región y la necesidad urgente de mecanismos internacionales más eficaces para prevenir escaladas bélicas. En este contexto, las declaraciones cruzadas entre Trump y Jamenei reflejan más que una disputa militar: evidencian la guerra de narrativas en torno al control regional, la legitimidad internacional y la supervivencia de sus respectivos proyectos de poder. Con una comunidad internacional dividida y una región aún sacudida por las consecuencias humanas y materiales del conflicto, la aparente calma del cese al fuego se mantiene frágil y cargada de tensiones latentes. Por ahora, Jamenei ha vuelto al escenario público, no sólo para defender a su país, sino para enviar un mensaje claro: Irán no se considera derrotado. Navegación de entradas Fin de la “Guerra de los 12 días”: Irán e Israel acuerdan alto al fuego tras intensos combates Irán denuncia ataque israelí a prisión de Evin: al menos 71 muertos pese al alto al fuego