Autor: Gabriel García

Este viernes, la agrupación surcoreana BTS, uno de los fenómenos musicales más importantes del siglo XXI, concluyó oficialmente su servicio militar obligatorio, marcando el cierre de una etapa que sus millones de seguidores en todo el mundo esperaban con ansias. Los siete integrantes —RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook— han cumplido con el mandato constitucional de su país y ahora están listos para reunirse nuevamente como banda.

El primero en ingresar al servicio fue Jin, en diciembre de 2022, y ahora, tras un proceso escalonado, todos los miembros han completado satisfactoriamente sus obligaciones. La agencia que los representa, BigHit Music, confirmó este hito con un comunicado donde agradeció el apoyo incondicional de los fans, conocidos como ARMY, y pidió paciencia mientras los integrantes se preparan para retomar sus actividades musicales.

La noticia ha generado una ola de celebraciones globales. En redes sociales, el hashtag #BTSIsBack se volvió tendencia mundial en cuestión de horas, con mensajes de bienvenida, orgullo y emoción. Para muchos, la espera ha terminado: la era post-servicio militar de BTS ha comenzado, y con ella la expectativa por nuevos álbumes, giras internacionales y más impacto cultural.

Durante su ausencia, BTS no dejó de estar presente. Algunos miembros lanzaron discos en solitario, realizaron proyectos audiovisuales y continuaron su labor como embajadores culturales, incluso participando en iniciativas de la ONU. Ahora, con todos reunidos, se espera una etapa de madurez musical y consolidación artística, tanto para el grupo como para la industria del K-pop en general.

Cabe recordar que en Corea del Sur, el servicio militar es obligatorio para todos los hombres entre 18 y 28 años, y aunque hubo debate sobre una posible exención para BTS por su contribución cultural, la banda decidió cumplir con su deber como cualquier otro ciudadano. Este gesto fue ampliamente valorado tanto dentro como fuera del país.

BTS no solo regresa a los escenarios; vuelve como un símbolo de disciplina, unidad y respeto por sus raíces. El mundo ya está listo para recibirlos de nuevo, y ellos parecen más preparados que nunca para seguir escribiendo historia.