Autor: Daniel Hernández Sánchez

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, continúa fortaleciendo la presencia internacional del país durante su participación como invitada especial en la Cumbre del G7 celebrada en Quebec, Canadá. Como parte de su agenda bilateral, la mandataria mexicana ha sostenido reuniones privadas con líderes de Francia, Alemania y Canadá, consolidando la posición de México como un actor relevante en la discusión global.

De acuerdo con información oficial, Sheinbaum conversó con el presidente francés Emmanuel Macron, la canciller alemana Annalena Baerbock (quien asiste en representación del gobierno alemán ante la imposibilidad de Olaf Scholz de asistir por motivos de salud), y el primer ministro anfitrión, Justin Trudeau. Los encuentros se centraron en temas como energía limpia, cooperación científica, justicia social y derechos humanos.

Durante su reunión con Trudeau, ambos mandatarios destacaron su compromiso con el combate al cambio climático y el impulso de energías renovables. México expresó su interés por fortalecer la cooperación en investigación tecnológica y protección ambiental, además de promover intercambios educativos entre universidades canadienses y mexicanas.

Con Macron, Sheinbaum abordó temas de comercio bilateral y multilateralismo, resaltando el interés mutuo en proteger el comercio justo y sostenible. Francia reiteró su respaldo al Acuerdo Global México-Unión Europea y se mostró dispuesto a ampliar su colaboración con México en áreas como infraestructura, salud y cultura.

En cuanto a Alemania, la reunión permitió avanzar en una agenda común sobre industria verde, electromovilidad y cadenas de suministro responsables. La presidenta mexicana destacó que México está listo para liderar una transición energética con justicia social, y busca aprender de modelos europeos exitosos en eficiencia energética y formación técnica.

Además de estos encuentros, Sheinbaum participa en mesas multilaterales sobre financiamiento climático, migración internacional y gobernanza tecnológica. Su presencia en el G7 representa un hecho histórico, al ser la primera presidenta mexicana en asistir a esta cumbre, llevando una agenda que combina justicia social, ciencia y diplomacia.

El gobierno federal ha calificado estos diálogos como “exitosos y estratégicos”, destacando que México se posiciona como un interlocutor confiable, progresista y comprometido con el desarrollo sostenible. La comitiva mexicana incluye representantes de las secretarías de Economía, Medio Ambiente y Relaciones Exteriores, así como asesores en temas globales.