Autor: Ximena Solis

La activista sueca Greta Thunberg fue impedida de continuar con su misión humanitaria hacia Gaza luego de que autoridades israelíes intervinieran en su intento de zarpar desde París con un barco cargado de suministros médicos, alimentos y agua potable. El incidente ocurrió este martes 10 de junio, en el marco de una nueva campaña internacional que busca romper el bloqueo impuesto por Israel sobre la Franja de Gaza.

Thunberg, reconocida por su lucha contra el cambio climático, encabezaba una flotilla solidaria conformada por activistas de diversos países europeos, con el objetivo de entregar ayuda directamente a la población palestina. La joven denunció que su embarcación fue detenida por presiones diplomáticas y medidas de seguridad impuestas por el gobierno israelí, lo que calificó como una “violación del derecho humanitario internacional”.

Israel, por su parte, justificó la acción argumentando razones de seguridad nacional, asegurando que no permitirá la llegada de ninguna embarcación no autorizada a las costas de Gaza. En un comunicado, autoridades israelíes señalaron que “las operaciones humanitarias deben canalizarse exclusivamente a través de los mecanismos establecidos con Naciones Unidas, a fin de evitar el ingreso de materiales que puedan ser utilizados por grupos extremistas”.

La detención de la flotilla ha provocado reacciones internacionales. Diversas organizaciones pro derechos humanos, incluyendo Médicos Sin Fronteras y Amnistía Internacional, expresaron su respaldo a la iniciativa de Thunberg y criticaron a Israel por obstaculizar la entrega de ayuda esencial a una población que enfrenta una crisis humanitaria cada vez más grave.

Greta Thunberg reiteró desde París que su activismo se basa en principios de justicia, no en ideologías políticas, y aseguró que continuará buscando vías para hacer llegar el apoyo necesario a las familias palestinas. “La solidaridad no debería ser un crimen, y menos aún cuando se trata de salvar vidas”, expresó durante una conferencia de prensa improvisada.

El bloqueo a Gaza, que lleva más de 15 años, ha sido cuestionado por organismos internacionales por sus efectos devastadores sobre la población civil. La acción de Thunberg reaviva el debate global sobre el acceso humanitario en zonas de conflicto y sobre la responsabilidad de los gobiernos para garantizar los derechos básicos de todos los pueblos.