Autor: Daniel Hernández Sánchez

El lunes 19 de mayo de 2025, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) llevó a cabo una jornada de protestas en diversas autopistas que conducen a la Ciudad de México, como parte de su huelga indefinida iniciada días atrás. Los docentes tomaron al menos tres casetas de peaje, permitiendo el paso libre a los automovilistas y, en algunos casos, solicitando una cooperación voluntaria para sostener el movimiento.

Desde las primeras horas de la mañana, contingentes de maestros se apostaron en puntos estratégicos: la caseta de Tepotzotlán en la autopista México-Querétaro, la de San Marcos en la México-Puebla y la de Tlalpan en la México-Cuernavaca. En esta última, los manifestantes solicitaron una aportación voluntaria de 100 pesos a los conductores, argumentando que los fondos serían destinados a la resistencia del movimiento.

Las demandas centrales de la CNTE incluyen la abrogación de la ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de la reforma educativa y un incremento salarial del 100%. Los docentes consideran que las propuestas del gobierno federal, como un aumento salarial del 9% y la ampliación de vacaciones, son insuficientes y no abordan el núcleo de sus exigencias.

La ley del ISSSTE de 2007 reemplazó el sistema de pensiones solidarias por cuentas individuales administradas por las Afores, lo que, según la CNTE, ha perjudicado a millones de trabajadores del sector público. Aunque el gobierno ha mostrado disposición al diálogo, los maestros insisten en ser recibidos directamente por la presidenta Claudia Sheinbaum para discutir sus demandas.

Además de la toma de casetas, las acciones de protesta han incluido bloqueos carreteros y la apertura gratuita de estaciones del metro en la Ciudad de México durante el fin de semana, como medidas de presión para visibilizar sus demandas y obtener una respuesta favorable por parte de las autoridades.

Hasta el momento, las manifestaciones no han generado caos vial significativo, ya que los maestros han permitido el libre tránsito en las autopistas donde se han instalado. Sin embargo, la persistencia de las protestas y la falta de acuerdos concretos podrían derivar en una escalada de las acciones en los próximos días.

La situación plantea un desafío para el gobierno federal, que debe equilibrar la atención a las demandas del magisterio con la estabilidad en la prestación de servicios públicos y la movilidad en la capital del país. La resolución de este conflicto requerirá de voluntad política y apertura al diálogo por ambas partes.

En este contexto, la sociedad observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, esperando que se logre una solución que atienda las legítimas demandas de los maestros sin afectar el bienestar de la población en general.

La CNTE ha anunciado que continuará con sus acciones hasta obtener una respuesta satisfactoria, por lo que se prevé que las protestas se mantendrán en los próximos días, con posibles afectaciones en diversas regiones del país.

La comunidad educativa y la ciudadanía en general esperan que se privilegie el diálogo y la negociación para resolver este conflicto de manera pacífica y constructiva.

Las autoridades han reiterado su disposición al diálogo y han convocado a una mesa de negociación para abordar las demandas del magisterio, en un esfuerzo por encontrar soluciones que beneficien a todas las partes involucradas.