Autor: Daniel Hernández Sánchez

El Instituto Nacional Electoral (INE) ha marcado un límite claro en torno a su competencia en el actual proceso electoral: no tiene atribuciones para cancelar candidaturas derivadas de fallos judiciales. Así lo afirmó la consejera presidenta Guadalupe Taddei Zavala, en respuesta a cuestionamientos surgidos tras la determinación del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que ordenó retirar la candidatura de un aspirante.

Taddei explicó que el INE actúa como autoridad administrativa, responsable de organizar los procesos electorales, pero que no le corresponde revisar sentencias emitidas por órganos jurisdiccionales. “Si ya hay una resolución judicial firme, no podemos ir más allá. No nos corresponde suplantar al Tribunal”, declaró durante una conferencia.El caso que motivó esta aclaración tiene que ver con una candidatura impugnada, donde el tribunal determinó que existían elementos suficientes para anularla.

A partir de ello, surgieron versiones que apuntaban a que el INE debía proceder con la cancelación. Sin embargo, el organismo aclaró que únicamente puede actuar cuando existen elementos objetivos en los expedientes y en estricto apego a lo que dicta la ley.La consejera presidenta insistió en que el Instituto no tomará decisiones discrecionales que invadan funciones de otras instancias. “En un Estado de derecho, cada institución tiene sus límites, y los debemos respetar”, agregó.

El posicionamiento del INE llega en un momento clave, cuando la tensión política y las impugnaciones comienzan a multiplicarse rumbo a la jornada electoral. En este contexto, el mensaje es contundente: el árbitro electoral no tomará decisiones unilaterales fuera del marco legal.Asimismo, el Instituto reiteró su compromiso con la transparencia, la imparcialidad y el cumplimiento de la legalidad en todas sus decisiones.

Cualquier ajuste o cancelación de candidaturas deberá pasar por las vías jurisdiccionales correspondientes, y solo con una sentencia firme se podrán hacer modificaciones al registro de aspirantes.Este deslinde reafirma la importancia de la separación de poderes y de las funciones específicas de cada órgano en el proceso democrático.

El INE mantendrá su papel como organizador neutral del proceso electoral, sin caer en presiones externas o interpretaciones fuera de la ley.