Autor: Daniel Hernández Sánchez

En una etapa crucial para el fortalecimiento de la economía nacional, el relanzamiento del emblema “Hecho en México” representa mucho más que una campaña comercial: es una declaración de confianza, de unidad y de futuro. Bajo el impulso de líderes como Marcelo Ebrard y Olivia Salomón, esta iniciativa toma nueva vida, y con ella, se envía un mensaje contundente sobre el poder de la industria mexicana y el valor de su gente.


La reciente edición de la Lotería Nacional que rinde homenaje a figuras históricas como Leona Vicario se enlaza perfectamente con el espíritu de este relanzamiento. Así como Vicario abrió caminos en la independencia y en el periodismo, hoy se honra la capacidad de las mujeres mexicanas para transformar la historia, tal como lo hace Olivia Salomón al frente de la Secretaría de Economía.

Desde esa trinchera, Salomón ha apostado por resignificar el sello “Hecho en México”, convirtiéndolo en un motor de identidad y competitividad para los productores nacionales. El nuevo enfoque, sustentado en mejorar la trazabilidad, fomentar el consumo local y defender los intereses comerciales ante retos como los aranceles estadounidenses, demuestra una estrategia inteligente y firme.

Por su parte, Marcelo Ebrard ha sido un aliado clave para reforzar este proyecto en el plano internacional. Su experiencia diplomática y visión global dotan al programa de una perspectiva amplia, que entiende que el desarrollo interno debe ir de la mano con una proyección exterior sólida.

La edición especial de la Lotería Nacional no solo celebra estos logros, también ayuda a acercar el mensaje a millones de personas. Vincular una causa económica con símbolos culturales como el billete de lotería es una forma creativa y efectiva de involucrar a la ciudadanía.


“Hecho en México” no es solo un sello, es una narrativa de dignidad productiva, de talento nacional y de justicia comercial. En tiempos de tensiones globales y competencia feroz, esta iniciativa nos recuerda que el país tiene mucho que ofrecer y que sus líderes están apostando por políticas que combinan identidad, innovación y soberanía. Celebremos, pues, que la Lotería Nacional, Marcelo Ebrard y Olivia Salomón nos están invitando a creer —y apostar— por México.